Tenexac





A una altura de 2,500 metros, Hacienda San Pedro TENEXAC brota de entre los llanos enverdecidos con sabinos, nopales y magueyes en el Estado de Tlaxcala ubicado en el altiplano mexicano. Enmarcada por los prominentes volcanes nevados Ixtaccihuatl (Náhuatl que se traduce en “Mujer Blanca” romantizado como “La Mujer Dormida”), Citlaltepetl (“Lucero de la Mañana”), Malintzin (“Gran Señor”), el volcán propio de Tenexac, Tlacajolo u “Hombre Tragón,” se enfrenta a través de un pasmoso valle con Popocatepetl, Náhuatl que significa “Montaña que Echa Humo” - solo Tenexac ofrece este inigualable paisaje que ha provocado frenesí e inspiración entre los artistas de todo el mundo.
La ubicación de la Hacienda fue poblada por los otomís que con las naciones de los mexicas y tlaxcaltecas conservaron sus culturas durante siglos. En 1520 el Capitán Hernán Cortez y los primeros 16 caballos que galoparon sobre tierras americanas, atravesaron lo que se conocía como Tenexac (“Cerro de Cal”) en vías de conquistar La Gran Tenoxtitlan (traducido como “Donde los Hombres se hacen Dioses.”).
Tenexac siempre ha sido cobijada por la historia; durante la invasión norteamericana de 1847 el entonces Teniente Primero y futuro presidente de los Estados Unido de Norte América, Ulysses S. Grant, y su famoso némesis de la Guerra Civil, Capitán Robert E. Lee, cabalgaron juntos proveyéndose de víveres y forraje rumbo a lo que ya se conocía como la Cuidad de México a través de los 12,500 hectáreas originales de Tenexac divididas entre 78 ranchos con sus 45 cabeceras.